Conocimientos boquillas en abanico antideriva

Conocimientos boquillas en abanico antideriva

Conocimientos boquillas en abanico antideriva

La deriva es un fenómeno causado generalmente por el viento que dispersa una parte del producto fitosanitario en el ambiente circundante, causando su contaminación. Esta problemática, hoy muy frecuente, gracias a la atención puesta en la tutela del medio ambiente, ha llevado a los fabricantes de boquillas a realizar una investigación que en parte pudiera limitarla.

Algunas pruebas experimentales realizadas por el DISAFA de Turín, en viñas y en plantaciones frutales, han permitido comprobar que el fenómeno de la deriva se debe considerar seriamente. Se han detectado en realidad valores de deriva tambien del 16% del producto químico distribuido, a una distancia de sólo tres metros del área tratada. Mantener controlada la deriva significa contribuir a reducir la contaminación del aire, proteger los recursos de agua, la salud y la seguridad de la población, del ganado y de las aves, mejorar la calidad de los tratamientos con consecuente aumento de la cosecha y disminución de los costes de producción.

Efectos de la deriva

Principales factores que causan el efecto deriva

  • dimensión de las gotas
  • condiciones meteorológicas
  • altura de trabajo
  • velocidad de avance
  • características del producto fitosanitario

Reducción del volumen en porcentaje de las gotas <103μm a una presión de 3 bar.
*Boquilla de referencia.

Dimensión de las gotas

Es el factor que más influye en el fenómeno de la deriva. La unidad de medida de las gotas es el micrón (μm), que corresponde a una milésima de milímetro. Como referencia se puede pensar en el tamaño de un cabello humano (aproximadamente 100 μm).

En general, mientras más tiempo las gotas permanecen suspendidas en el aire, mayor es la posibilidad de que sean transportadas por el viento lejos del objetivo. Las gotas finas producen una cobertura excelente, pero están sujetas a deriva debido a su reducido peso; en efecto, requieren mucho tiempo para caer al suelo y pueden recorrer largas distancias arrastradas por el viento. En línea teórica, una gota liberada desde una altura de tres metros con una suave brisa (viento 1,3m/s, 20° C y HR 80%) recorre un trayecto de 3 m si tiene un diámetro de 200 μm y ¡130 km si tiene un diámetro de 1 μm!

Las gotas por debajo de los 50 μm de diámetro se deberían evitar siempre porque permanecen suspendidas en el aire por periodos largos o hasta que se evaporan, sin posibilidad de control. En general la dimensión de las gotas no debería ser inferior a los 200 μm, situándose a los promedios de 200- 300 μm de diámetro.

Entidad de la deriva en base a la dimensión de las gotas

Tiempo de caída al suelo de una gota en base a su diámetro